Una de las preguntas aún no contestadas es: ¿En qué consiste la armonía en el color?.
Por lo general, armonía en el color se define como una disposición agradable de colores, pero la definición no nos dice nada sobre como lograrla. En música, en cambio, el estudio de los armónicos trata de las propiedades científicas de los sonidos musicales y permite a los científicos especificar las armonías musicales y la forma de lograrlas.
Se cuenta que el poeta y científico Johann Goethe, que no era pintor, quiso saber en qué consistía la armonía en el color. Sus amigos músicos le aseguraban que en música la armonía estaba bien entendida y codificada ¿pero y la del color? Acudió a sus amigos pintores con la pregunta y, ante su sorpresa y decepción ninguno de ellos logró darle una respuesta satisfactoria.
Casi todos los escritores sobre el color, postulan una y otra teoría sobre cómo lograr colores armoniosos. Algunos recomiendan combinaciones de colores análogos (colores contiguos en la rueda del color). Otros sugieren colores complementarios (colores opuestos en la rueda del color), otros combinaciones de triadas (tres colores equidistantes en la rueda del color) o disposiciones de tétradas (colores de cuatro puntos de la rueda del color). Aún está pendiente la explicación de la armonía del color – científicamente.
Lo curioso de la armonía del color es que, estemos entrenados o no en el color, somos conscientes de que algunas combinaciones nos agradan enormemente, aunque no sepamos por qué nos agradan.
Cuando vemos una hermosa combinación de colores que nos produce un placer especial, experimentamos un fenómeno llamado reacción estética, al que a veces se llama experiencia estética.
Sigmund Freud dijo: El disfrute de la belleza y armonía produce un tipo especial de sensación suavemente embriagadora.
Sócrates dijo: la belleza y la armonía es sin duda dulce, suave, dúctil y escurridizo, por lo tanto, nos penetra e impregna fácilmente el alma.
Goethe dice que la reacción de placer inducida por ciertas armonías de colores podría estar conectada con un fenómeno llamado imágenes residuales que sugiere que el cerebro humano anhela relaciones equilibradas entre los tres atributos del color, tinte, valor y croma.
Una imagen residual es la aparición fantasmal pero luminosa del color complementario después de mirar fija y detenidamente un color y luego desviar la vista hacia una superficie no coloreada. Esta sensación visual es uno de los aspectos más sorprendentes del color y que ha intrigado a los científicos durante siglos.
Los científicos han propuesto muchas teorías para explicar las imágenes residuales, entre ellas la de que mirar un color fatiga a los receptores del color de los ojos y entonces estos receptores restablecen el equilibrio visual produciendo la imagen con el color complementario.
En el ejemplo a continuación, el color rojo del cuadro se convierte en verde mar (el rojo es complementario del verde). Enfoca la vista en su collar, contando lentamente hasta veinte, luego tapa la imagen con tu mano y fija la vista en el punto negro del formato en blanco de la derecha. Continúa mirando hasta que aparezca la imagen residual, vas a ver que aparece su cara oscura y su blusa en color verde mar.
Hoy en día las imágenes residuales se consideran sensaciones visuales de corta duración cuya causa no se entiende del todo. Parece inevitable que este extraño mecanismo del sistema visual humano esté conectado con nuestro gusto estético por las combinaciones armoniosas y satisfactorias de los colores.
